Hay en mi provincia un lugar que roza
la belleza más extraordinaria,
y cuya historia rica y milenaria
va desde Aníbal hasta los Mendoza.
Dichoso es su castillo, que goza
de la catedralicia vista diaria
de esta antigua sede universitaria
¡que la Guerra Civil casi destroza!
Y hoy esta villa medieval comienza
a proyectarse con la voluntad
de que su atractivo también convenza
a la propia UNESCO de la obviedad
de que nuestra episcopal Sigüenza
es Patrimonio de la Humanidad.
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