Es fascinación, no miedo,
lo que siente el polluelo
al mirar hacia arriba,
al mirar hacia el cielo,
al saltar del nido
para empezar su vuelo.
¿Qué pasará?
No lo sabemos,
de momento…
¡soñemos!
Es fascinación, no miedo,
lo que siente el polluelo
al mirar hacia arriba,
al mirar hacia el cielo,
al saltar del nido
para empezar su vuelo.
¿Qué pasará?
No lo sabemos,
de momento…
¡soñemos!